La  Sociedad  de  Vecinos  Administradora  de  la Biblioteca  Popular de Gral. San Martín,  invita al acto a realizarse con motivo de festejar el 103º aniversario de su fundación.

El mismo, se llevará a cabo en el salón social de la Biblioteca, Matheu 3728, 2do piso, el próximo  viernes 10 de noviembre a las 20 hs.

En primer lugar, habrá unas palabras de bienvenida de Mario Bernabé y luego disertará Alejandro Sangenis sobre los “Líderes del mundo, su comunicación empática y no verbal: Mandela, Clinton, Lady Di, papa Francisco y los Rollings Stone”

Para finalizar, se realizará un brindis por el 103º aniversario.

El origen de la Biblioteca

En 1914, cuando  Josué Igarzábal afrontó la aventura de fundar la Biblioteca, San Martín era una población de características heterogénea y en franca evolución.

Físicamente conservaba todavía el aspecto de un pueblo de campaña separado de Buenos Aires y de las localidades vecinas por una vasta extensión de campo abierto constituido por chacras, tambos, y potreros.

Dos o tres calles pavimentadas de no mucha extensión, y otras empedradas en las proximidades de la plaza, bien cuidada ésta, por cierto, la iluminación eléctrica y las aguas corrientes, señalaban las mejoras edilicias obtenidas algunas de ellas durante la Intendencia de Santiago Bonifacini.

En las cercanías del centro, y de éste abundaban las quintas y las casas con grandes parques lindando con los comercios y con una edificación más compacta y ciudadana.
San Martín comenzaba a desperezarse de su sueño de pueblecito veraniego con que había entrado en el siglo XX.

El partido tenía entonces 99 kilómetros cuadrados de superficie y una población de 48 mil habitantes. La ciudad se extendía desde las vías del ferrocarril hasta la calle Balcarce-Nueve de Julio en un sentido, y desde Perdriel hasta Tres de Febrero en el otro. Fuera de sus límites, el campo.
Es conveniente adelantar que el San Martín de 1914 se revelaba a través de un paisaje, y de una cultura de rasgos pueblerinos, cuya apacible existencia no soslayaba por ello la preocupación por el futuro de la educación y de la cultura en la ciudad.

Acaso esa preocupación preparaba el advenimiento de una entidad que pudiera reunir el acervo de una bibliografía universal en el ámbito de una biblioteca pública.

Y más allá de las perturbaciones sociales y espirituales que generaba el holocausto de la primera guerra mundial, algunos prominentes vecinos de nuestra ciudad, y merced a la iniciativa de Josué Igarzábal, se comprometieron en la tarea de crear una biblioteca popular que complementara la enseñanza impartida en colegios y escuelas del partido.

El 18 de setiembre de 1914 se resuelve la creación de una biblioteca. El 24 el Consejo General de Educación de la Provincia de Buenos Aires solicita el concurso de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, a fin de que nuestra entidad fuese incluida entre las nueve nuevas a crearse en la provincia.

Llega entonces el 4 de octubre de 1914, día en que Igarzábal logra constituir la primera comisión directiva.