Por Roberto Romeo Di Vita – Escritor y periodista

Cuando no sale nada de la inspiración, es bueno no escribir y es bueno también para la salud de los lectores.

Ese lector tan puntilloso  encontró un error en el cuento que estaba leyendo. Pero no le sirvió pues, el disparo defectuoso lo recibió él en la cabeza.

De tanto informarse, nada lo sorprendía ya, menos de que le estaban mintiendo.

Se informaba con los pasquines, con los periódicos, con los miguelitos, con los wasaps, con los yutubers, con los facebú,  con los  noticieros, con los programas especiales, con las cadenas radiales, con la TV, con TN, con RT, con la BBC, con la RAI, era un hombre informado pleno, pero nunca actuaba.

Como decía  Bertolt  Brecht, el apolítico vive tranquilo en su burbuja  inflada de bienestar; hasta que un alfiler del mercado bursátil le pincha la burbuja de su bienestar y paz y se queda  en la calle, sin trabajo, sin hogar y sin burbuja.

Cambiaron los tiempos, antes te mataban con un tiro, ahora te matan con el silencio.

El sol no busca la sombra.