Un docente de 50 años fue detenido e imputado por el delito de contacto con menores de edad con fines sexuales a través de medios electrónicos,  grooming; agravado por su condición de educador.

Este hecho sucedió luego de haber sido denunciado por la madre de un adolescente y alumno suyo y al que realizó propuestas con contenido sexual a través de Facebook.

Así lo detalló el sitio del Ministerio Público Fiscal de la provincia de Salta al dar a conocer la denuncia y detención del adulto involucrado en dicho ciberdelito.

¿Qué es el ciberdelito?

Son acciones delictivas realizadas por personas mediante un soporte informático que atente contra las libertades, bienes o derechos de las personas.

La variedad de ciberdelitos es extensa y no se trata exclusivamente de un ciberdelincuente que busca y accede a datos que son ajenos. Algunas modalidades son: cyberbulling, grooming, phishing, narcotráco, pharming y terrorismo virtual.

¿Quiénes pueden ser víctimas?

Cualquier persona puede ser víctima de un ciberdelito, aunque existen diferencias de acuerdo al tipo y uso que se haga de esa información.

El phishing es un delito tipicamente informático. Se trata de correos trampa que buscan obtener información personal de individuos como claves bancarias a través de correos electrónicos o redes sociales.

El cyberbulling o ciberacoso (si bien se considera “delito” cuando lo ejercen mayores de edad) es el uso de los sistemas informáticos y las telecomunicaciones para ejercer el acoso psicológico entre iguales. Estamos ante un caso de cyberbulling cuando se atormenta, amenaza, hostiga, humilla o molesta a otro mediante internet, teléfono móvil, consolas de juegos u otras tecnologías telemáticas. El revenge porn o “porno vengativo” creció como una modalidad difamatoria y aunque en sí mismo no es considerado un delito, sí lo es cuando la Justicia considera que se ha divulgado algo que era “secreto”, propio de la intimidad entre dos partes.

Se trata de contenido sexual explícito que se publica en internet sin el consentimiento del individuo que aparece representado. Mucho de este material es producido por la propia víctima y enviado al infractor a través de canales como Whatsapp.

La pornografía vengativa, al someter a la víctima en una situación de exposición no consentida de su sexualidad, es otra forma de violencia sexual, aunque no sea física, sino psicológica. En el caso del grooming, hay una serie de conductas y acciones emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la confianza de un menor de edad, creando una conexión emocional para disminuir las inhibiciones del menor y abusar sexualmente. En algunos casos se puede buscar la introducción del menor a la prostitución infantil o a la producción de material pornográfico.

Según los últimos relevamientos presentados por la Fiscalía especializada en Delitos Informáticos de la Ciudad de Buenos Aires el 85% del cibercrimen en la Ciudad está vinculado a la pornografía infantil.

Crimen organizado, un capítulo aparte

Involucra el accionar de bandas delictivas que utilizan para su operatividad lo que se conoce como “depp web”, aquella parte de la red que contiene material, información y páginas web que no están indexadas en Bing, Google o Yahoo, etc.

Es una subred de redes a la cual se ingresa a través de un aglomerado de servidores y ahí se puede encontrar toda la operatividad de bandas delictivas vinculadas al narcotráco, venta de armas, entre otras.

Estrategias para combatirlo

El especialista en la materia Raúl Martinez Fazzalari explicó que recién en el 2008 en la Argentina se reformó el Código Penal y se incorporaron los denominados “delitos informáticos”.  Debido al alcance internacional de algunos ciberdelitos, se rmó en Budapest el Convenio de Ciberdelincuencia con intención de fomentar la cooperación entre naciones.

La Argentina no es miembro aún del convenio pero se viene discutiendo en las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto y de Legislación Penal de la Cámara de Diputados la sanción del proyecto de ley que establecería la adhesión de la Argentina a la Convención de Budapest para la lucha contra el ciberdelito.

Diego Migliorisi, abogado y vicepresidente de la Asociación Argentina de Lucha contra el Cibercrimen explicó que ser parte de esta convención facilitaría a hacer convenios especícos con marco probatorio. “Hoy en día se detentan redes criminales vinculadas a la amenaza, la corrupción de menores, extorsión, entre otras que tienen conexión en diferentes países y al iniciar una investigación si todos no forman parte de la convención el avance de la misma queda a merced de la voluntad de los funcionarios de turno”.

Los últimos datos relevados por la asociación evidencian que el hostigamiento es la contravención que más creció en la Ciudad de Buenos Aires. La siguen la amenaza, la instigación a la violencia y la discriminación.