La Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), a través del Centro de Investigación en Estadística Aplicada (CINEA), realizó un estudio para medir cómo son actualmente las condiciones de seguridad laboral y la percepción que tienen de las mismas y del trabajo infantil los residentes del Área Metropolitana de Buenos Aires.

Según el informe, en lo referente a la seguridad laboral el 26% de los entrevistados reconoce haber estado él mismo o sus propios compañeros de trabajo expuestos a sustancias peligrosas o a condiciones de riesgo sin la debida protección. Además, en cuanto a la salud e integridad de los trabajadores el 32% dijo haber sido, él o un colega, víctima de un accidente de trabajo o haber contraído alguna enfermedad a causa de las condiciones en las que realizan las tareas.

Otra de las cuestiones indagadas en este estudio es la informalidad laboral, de la que se desprende que un 25% declara que en su empleo actual alguna persona trabaja en negro y un 17% no sabe o no da cuenta de dicha situación.

Por otro lado, dado que el trabajo infantil es una de las dimensiones de la explotación laboral, se consultó sobre las actividades realizadas por los menores de 16 años en el interior del hogar. Casi la mitad de los consultados (48%) expresó que, por lo menos algunas veces, los niños realizan tareas en el hogar como encargarse del cuidado de sus hermanos u otros residentes, y un 62% indicó que, en ocasiones, los más chicos realizan tareas como cocinar, hacer las compras o ayudar en los arreglos de la casa.

En tanto que un 27% de los encuestados afirmó que los niños que viven en su hogar trabajaron en alguna actividad o ayudaron a familiares en la producción o venta de algún producto. Con respecto a la percepción que tienen los entrevistados en referencia a las situaciones de precariedad y explotación laboral, se observa que 5 de cada 10 encuestados creen que tanto los niños y niñas, como hombres y mujeres, están expuestos por igual a situaciones de explotación laboral.

Los encuestados consideran que los lugares más propicios para que se establezcan estas situaciones de precariedad y explotación laboral son los talleres e industrias (39%), prostíbulos (26%) y bares y restaurantes (10%). Si bien la explotación laboral contemporánea ha adquirido dispositivos sinuosos o de ocultamiento para encubrir la expropiación de la libertad de los trabajadores, un 7% del total de los entrevistados expresa saber de o conocer algún caso de explotación laboral.

Frente al conocimiento de algún caso de explotación laboral un 43% expresó que intervendría y lo denunciaría, un 17% no intervendría ya que considera la situación como un asunto entre privados y un 15% intervendría sin realizar la correspondiente denuncia. Por su parte, un 24% no quiso dar su opinión al respecto. El estudio revela también que la falta de oportunidades para ascender o capacitarse debido a una cuestión de género afecta al 26% de los respondientes, y un 53% de las personas que trabajan o trabajaron alguna vez indicó haber sido víctima de comentarios sexistas en su empleo. El estudio se realizó a 1093 personas mayores de 16 años residentes en Capital Federal y Gran Buenos Aires, del 27 al 31 de julio de 2016.