Tiene apenas 17 años, pero un futuro enorme. Delfina Pignatiello fue premiada con el Olimpia de Oro al mejor deportista del año y su gura emerge con mucha fuerza para destacarse en la natación argentina.

Delfina se levanta todos los días a las 5 de la mañana para entrenar, luego va al colegio, y de vuelta a la pileta. El sacrificio es enorme, pero este año tuvo varias recompensas. Una de ellas fue en el mundial juvenil de Indianápolis, donde ganó la medalla de oro en 800 metros libres -con nuevo récord sudamericano- y en 1500 metros, y la de plata en 400 metros libres.

Pignatiello, que nació en San Isidro el 19 de abril del 2000, tiene los récords argentinos en las distancias de 400, 800 y 1500 metros.

Cuando habló con la prensa tras recibir el Olimpia de Oro, la nadadora comentó: “Ya me habían dicho que estaba peleando por el Olimpia de Oro pero no me lo imaginaba, más siendo la primera nominación. ¿Cómo vuelvo a tener los pies sobre la tierra después de esta distinción? Se trata de volver a mi familia y a los amigos de siempre, aquellos que me acompañan en el día a día”. Y agregó: “Lo principal es no estar todo el tiempo con natación. Tengo ganas de seguir estudiando y no abandonar de golpe”.

Se río cuando la consultaron por su popularidad y dijo: “hasta el año pasado no me conocía casi nadie y ahora me sorprende que me saluden muchos deportistas, además del orgullo que eso me genera”.

Pignatiello es entrenada por Juan Carlos Martín, quien tiene fama de muy exigente, pero así también es el mundo de la alta competencia. Este año también se destacó en los Juegos Odesur en los que ganó 3 medallas de oro, 2 de plata y una de bronce.