El peronismo bonaerense aún analiza, a diez días del plazo límite para inscribir frentes electorales, la conveniencia de mantener el nombre “Frente para la Victoria”, que lo definió durante los 12 años de gobiernos kirchneristas, o reemplazarlo por uno relacionado con las ideas de la unidad y la renovación, que el partido podría exhibir como banderas en los comicios de octubre.

El 14 de junio vence el plazo estipulado por el cronograma electoral para la presentación de las alianzas y la conformación de los frentes y, según explicó a Télam el apoderado del PJ bonaerense, Jorge Landau, es en esa fecha en la que “se fijan las condiciones generales que los van a regir, los partidos y fuerzas que lo integran, los porqués de la conformación de esas alianzas, la nueva junta electoral y el nombre con el que se lo va a identificar de ahí en más”.

Landau indicó que “aún no está decidido si se va a llamar Frente para la Victoria o no. Es algo que se está analizando, que se viene conversando. Es verdad que hay un par de nombres alternativos en danza, pero no se tomó aún una decisión al respecto”.

Para el apoderado legal, “lo importante ahora es definir si el PJ tiene lista de unidad y si Cristina (Kirchner) es finalmente candidata. Esos son los dos ejes fundamentales en este momento. Lo demás pasa a ser secundario”.

Landau es uno de los seis dirigentes autorizados a conformar el frente electoral con el que el PJ bonaerense competirá en la elección, según el mandato impuesto por el Congreso Partidario que el 29 de diciembre pasado se realizó en La Matanza.

Además de Landau, en esa mesa chica fueron autorizados a sentarse el titular del PJ bonaerense, el matancero Fernando Espinoza; el diputado nacional camporista Eduardo “Wado” De Pedro, y los intendentes Ariel Sujarchuk (Escobar), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Hugo Corvatta (Saavedra).
Si bien hay provincias que ya optaron por dejar de lado la nomenclatura FPV para volver al clásico PJ, como es el caso de Mendoza, que ya incluso renombró como PJ a sus bloques legislativos, en Buenos Aires la decisión parece ser más compleja.

“Cada provincia tiene su propia idiosincrasia, y esa decisión tiene que ver con eso. En Buenos Aires hay que reconocer que el Frente Para la Victoria tiene un peso que en otros lugares no, con lo cual, hay que analizar muy bien la decisión”, explicó Landau, enfatizando que es precisamente en territorio bonaerense donde el FPV concentra el mayor caudal de votos de cara a octubre.

“Unidos por Argentina” y “Frente Social por Buenos Aires” son algunas de las variantes que considera el PJ bonaerense.

Aunque, para algunos dirigentes de peso, “el FPV es una marca fuerte que remite a Cristina, y si se tiene en cuenta que es ella la que hoy encabeza la intención de votos en la provincia, no está claro hasta qué punto sería conveniente cambiarlo”, según dijeron a Télam referentes del espacio.

En ese sentido, Sujarchuck recordó a Télam que “el FPV es una sigla que representa al peronismo y a todo el espacio nacional y popular. Lo creó Néstor Kirchner y es el único que está vigente desde hace 12 años, con lo cual yo soy de la idea de que no hay que cambiarlo”.

Con el operativo clamor en marcha para que Cristina Kirchner sea candidata, suena descabellado querer cambiarle el “nombre al barco”, evalúa la mayoría de los dirigentes del peronismo bonaerense.

Sin embargo, si la ex presidenta decide no ser candidata, la decisión podría ser otra.

“Sólo si Cristina no juega tendría sentido ponerse a pensar si es conveniente o no inscribirnos con un nombre que esté tan fuertemente ligado a su figura, que suma y que resta hacerlo sin ella como candidata”, explicaron fuentes del PJ.