El secretario de Energía, Javier Iguacel, afirmó que la suba extra de la tarifa de gas que se prorratea a los usuarios es en promedio del 34,7% y aseguró que el año próximo el precio se mantendrá estable.

Además, acusó a la ex presidenta Cristina Kirchner de “desinformar” sobre las tarifas del gas que, durante su gestión, recordó, no se pagaban en función del consumo.

El anterior gobierno, dijo a radio Mitre, había “un precio más alto, supuestamente para pagar el gas importando que nunca terminó haciéndose así: lo terminaba pagando el Estado, entre todos, aun los que no consumen gas”.

“Lo que hicimos fue uniformar (los precios) para que todos paguen el mismo precio de gas y que, en definitiva, la diferencia sea entre el que quiera ahorrar”.

Aseguró que “el consumo anual, aun después de este aumento, con estos precios, el 70% de los hogares por año van a pagar por mes una tarifa plana de 700 pesos, que es la mitad de lo que pagan el cable promedio mensual”.

Iguacel negó que el pago extra sea una compensación por la devaluación del peso y que “eso es desinformación de la ex presidenta Cristina Kirchner que así lo pone para seguir haciendo populismo y seguir mintiendo”.

Explicó que por ley la distribuidora debe comprar al precio más competitivo posible (a las petroleras) y luego se lo refactura a los usuarios en la tarifa que fija el Enargas. “En el invierno no lo hizo; la productora le pasaba al distribuidor el total del precio, pero el distribuidor no pasaba el total de precio al consumidor, porque hubiese sido más alta”.

“Cuando las petroleras pretendían cobrarlo les dijimos que no”, aseguró Iguacel y señaló que la medida adoptada ahora por el Poder Ejecutivo dice -en la reglamentación- que “esas diferencias que se facturaron y que no se cobraron en un periodo estacional, los seis meses del invierno, se deben cobrar en el siguiente periodo estacional, que sería el verano. Esto es en cumplimiento de la Ley del gas, del año 92”, completó.

Destacó que “a partir de la mejora que se ha hecho, de la inversión, los precios que se han logrado se pueden mantener en el tiempo y va a hacer que el año que viene, a partir de enero, en pesos van a estar pagando el promedio del año anterior”, aseguró.

Agregó que ayuda a mantener la estabilidad de los precios dejar de importar gas de Bolivia, como también el gas licuado que ingresa por Bahía Blanca, que “es carísimo en dólares. De Bolivia se pagaba 10 dólares el millón de BTU en tanto que en la Argentina, en boca de pozo, se paga 3,6, que “es uno de los más bajos del mundo”, dijo.

Iguacel dijo además que si baja el precio del petróleo los combustibles también tendrán que bajar, porque “si no vamos a traer de afuera y van a tener que competir”.

Además Iguacel rechazó que haya caído el nivel de inversión en el yacimiento no convencional de Vaca Muerta.