La crisis climática: un problema de hoy

La falta de medidas de los gobiernos para abordar el cambio climático podría ser la mayor violación de derechos humanos intergeneracional de la historia

Por Paola García Rey, directora adjunta de Amnistía Internacional Argentina

Casi en el cierre de 2019 asistimos a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 25). Representantes de diversos países, incluida Argentina, se dieron cita en Madrid para reactivar el Acuerdo de París.

El pacto establecía medidas para combatir la crisis climática. Sin embargo, los compromisos que los Estados acordaron allí ya no son sucientes para atacar la celeridad de la crisis climática y exige metas más ambiciosas para salvar el planeta.

¿Qué se debatió en la COP25? 

El objetivo fue renegociar los lineamientos de un plan integral que permita reducir las emisiones de carbono y así mitigar una crisis que parece haber acortado sus tiempos. Los desastres naturales extremos, tormentas tropicales, tifones, el deshielo del ártico son parte del presente.

Si bien de forma general entendemos el cambio climático como el impacto que tiene en nuestro medio natural, son los efectos devastadores para la humanidad en el presente y en el futuro los que lo convierten en una cuestión de derechos humanos. 

La crisis empeorará las desigualdades existentes, y sus efectos se agravarán con el tiempo.

Estos son los motivos por los que, pese a las acuciantes pruebas científicas, la falta de medidas de los gobiernos para abordar el cambio climático podría ser la mayor violación de derechos humanos intergeneracional de la historia.

Por eso, es urgente que los países asuman compromisos más ambiciosos para frenar la crisis climática.

lideres mundiales en la foto grupal de cop 25
Los lideres mundiales en la foto grupal de la COP 25

Sin prioridad para el medio ambiente

Si bien Argentina no es uno de los máximos responsables por las emisiones de carbono en el mundo, en un contexto donde las industrias extractivas serán protagonistas en la actividad económica local durante las próximas décadas, su compromiso es clave.

El avance industrial y los objetivos de desarrollo son legítimas aspiraciones del país; pero no pueden serlo a expensas del mundo ni de los derechos humanos.

Toda la actividad económica de la Argentina, que depende en gran parte de lo que produce su suelo, puede verse afectada por escenarios que ya vivimos, como las sequías o las inundaciones. Se trata de una crisis que, en caso de agravarse, no tendrá retorno; el impacto pone en juego el futuro de todos, pero será más grave para los sectores más vulnerables de la sociedad.

La crisis climática, sin embargo, parece haber desbordado a la política y a la clase dirigente en su conjunto. Tanto el gobierno saliente como el que llega no tienen una agenda prioritaria en términos de medio ambiente. Ni Sergio Bergman ni Juan Cabandié son especialistas en la materia.

pueblo de santa fe bajo el agua
Un pueblo de la provincia de Santa Fe bajo el agua

El protagonismo de los jóvenes

Mientras los cientícos alertan sobre la cercanía del “punto de no retorno” y la política parece no brindar respuestas con la celeridad que la humanidad necesita, las emisiones de carbono deberían estar neutralizadas en 2050. Sólo así se podría lograr que la temperatura global no supere los 1,5 grados centígrados.

En caso de no lograrlo, el impacto en la vida podría ser drástico e irreversible.

Este fue un año clave para la instalación de este tema en la agenda pública y los protagonistas han sido los jóvenes. Para la “Generación Z” la crisis climática es uno de los retos que denen nuestra época; eso fue relevado por una reciente encuesta liderada por Amnistía Internacional a más de 10 mil personas de entre 18 y 25 años en 22 países, incluida Argentina.

Símbolo de esta demanda global es Greta Thunberg, quien movilizó al mundo. La joven activista sueca llamó traidores a quienes no se comprometan con el futuro de las próximas generaciones.

En Argentina, los jóvenes también estuvieron a la vanguardia de la agenda de derechos humanos y llevaron sus preocupaciones a los medios y al Congreso de la Nación, logrando que se aprobara la ley de mitigación y adaptación del cambio climático global.

El gobierno de Alberto Fernández deberá impulsar una agenda fuerte en medio ambiente y derechos humanos. No se trata de especulaciones a futuro, se trata del presente. Ya no hay más tiempo.

greta thunberg
Greta Thunberg, declarada la personalidad global del año por la revista Time