Por Sebastián Estevez Ulrich – red-de-negocios.com.ar

Todos en algún momento de nuestras carreras profesionales o laborales, vivimos una crisis existencial (o varias) y nos surgen pensamientos como: esto no es lo que quería cuando estudie, esto no me hace feliz, esto me está consumiendo o una de las más frustrantes: mañana tengo que volver y será un día igual.

Esto suelo verlo cotidianamente entre algunas de las personas que se acercan a nuestras actividades, más que nada entre las que tienen un empleo formal y un emprendimiento o proyecto en paralelo.

La empresa o el trabajo formal nos dan certidumbre,  seguridad, un plan de salud y acceso a muchos beneficios. Pero esos beneficios se pagan, y ese pago en muchos casos es de un altísimo valor y se llama pagar con la vida misma.

Estas personas, llevan años viviendo en la certidumbre del sueldo y lo fijo, es esa certidumbre la que no les permite animarse a soltar y emprender.

Hemos visto muchos casos de emprendedores que se la jugaron y les fue muy bien, como tantos otros que les fue tremendamente mal, quiero compartir con ustedes lo que observe en ambos casos.

No lo hago inocentemente, lo hago con la intención de que si se te ocurre emprender lo hagas bien y que seas exitoso.

  1. Estudio de mercado, investiga mucho, muchísimo sobre si tu idea existe, quienes la consumen, quienes lo ofrecen.
    No te mandes sin tener antes información: clara, concreta y por sobre todo real.
    No te mientas.
  2. Salí al mercado con algunas pruebas rápidas, testear las ideas con los consumidores aprender de ellos y volver a pensar, siempre es una buena inversión.
  3. Arma un plan de negocios flexible, nuestro país es muy dinámico y el mercado es inestable, tu plan de negocios tiene que poder reconfigurarse rápidamente.
  4. Manteen tus costos siempre al mínimo, pero asígnate un valor por tus horas de trabajo, porque si luego tienes que contratar alguien que cumpla tu rol no podrás pagarle y se acaba el negocio.
  5. Ten bien claro que vas a fracasar varias veces, Roma no se construyo en un día, Apple menos… No te pongas mal por el fracaso, es fracaso solo si no aprendemos.
  6. Busca puntos de certidumbre de donde agarrarte en los momentos difíciles.
  7. No sueltes todo de golpe, busca la manera de hacerlo gradual, elije muy bien tus aliados, socios y colaboradores.

Son pocas las grandes empresas que dan espacio a que las personas nos desarrollemos como seres plenos, cuando seas un gran empleador recorda como te sentías y como te trataban…

Te invito a convertirte en un gran empresario pero por sobre todo a ser una persona que no olvido de donde vino y que emprendió para cambiar el mundo y hacer un empresa inclusiva donde las personas sean felices y la empresa los ayude a cumplir sus sueños!

Exitos!

Sebastian Estevez Ulrich
Fundador www.red-de-negocios.com.ar
@aquisebas
sebastian@red-de-negocios.com.ar