Manes y la UCR irrumpen en la provincia

El radicalismo y su nuevo candidato sacudieron la arena política bonaerense. Oficialismo y oposición tienen que absorber esta novedad

El reproche llegó desde Washington. María Eugenia Vidal, que culmina por estas horas una minigira por los Estados Unidos donde participó de actividades organizadas por la Organización de Estados Americanos (OEA), tomó el teléfono y desparramó sus quejas en los oídos del presidente del comité provincia del radicalismo, Maximiliano Abad.

El planteo tenía que ver con lo que había ocurrido algunas horas antes: la virtual confirmación de que Facundo Manes será candidato a diputado nacional por la provincia.

Esa reacción a distancia describe lo incómodo que para Horacio Rodríguez Larreta, el jefe político de Vidal, resulta la irrupción de Manes en escena.

facundo manesEl radicalismo bonaerense acaba de concretar una movida política que el alcalde porteño no tenía en sus planes y que pone en debate su ya amasada decisión de hacer desembarcar a Diego Santilli en territorio bonaerense.

También puede que el partido centenario esté poniendo los cimientos para edificar un candidato presidencial que compita en 2023 con el jefe de gobierno porteño.

El larretismo no contaba con esa decisión disruptiva.

Tanto, que anotaba al radicalismo como uno de los pilares que sostendría la candidatura de Santilli, resistida por el ala dura del PRO liderada por Mauricio Macri y Patricia Bullrich. Por eso, cuentan que Vidal le habría reprochado a Abad la falta de reciprocidad con el generoso apoyo que habría recibido de no pocos intendentes amarillos para la pelea que logró sacar adelante frente a Gustavo Posse en la interna radical de marzo.

La posible candidatura de Manes impacta en varias puntas.

Se celebra, obviamente, en el radicalismo, pero también arranca sonrisas cerca de Mauricio Macri.

Cuentan que el ex presidente no descarta un escenario en el que parte del PRO que le responde pudiera terminar en un armado con la UCR para enfrentar a Santilli.

Se trata de una cuestión de conveniencias: a Macri le permitiría ensayar una resistencia más amplia al proyecto presidencial de Rodríguez Larreta.

Esa candidatura del neurocientífico es mirada también con simpatía desde el otro extremo de Juntos por el Cambio. En particular, por aquellos que vienen expresando sus deseos de pelear por la gobernación y que, para ello, requieren salir al cruce de Santilli y en todo caso, que el proyecto bonaerense del porteño no salte la valla que impone esta elección.

Uno de esos casos es el de Emilio Monzó.

Cerca del ex presidente de la Cámara de Diputados de la Nación siguen viendo una vacante para la pelea por la gobernación en 2023 si la eventual PASO entre Santilli y Manes termina del lado del neurocientífico.

Estos enjuagues no toman en cuenta la intervención de Elisa Carrió. La líder de la Coalición Cívica buscaría que Larreta y el radicalismo sinteticen una lista. Por ahora, parece difícil.

Esta pelea a campo abierto en la oposición se produce en medio de la fuerte inquietud que anida en el Frente de Todos.

En sectores del oficialismo se comienza a admitir que la elección bonaerense estaría lejos de ser un trámite.

“Estamos entre 4 y 6 puntos arriba”, señalan dirigentes del PJ. Axel Kicillof, hace menos de dos años, había derrotado a Vidal por 14 puntos. Ese cálculo es previo a que tomara cuerpo la idea de que Manes saliera a la cancha provincial y nacional.

Habrá que ver si esa candidatura se concreta. También, si la buena imagen del neurocientífico, cuyo eventual arribo a la arena electoral puede significar un aire de renovación para la política, se traduce en el insumo básico para ganar una elección: votos.

La movida encabezada hace algunos días en La Plata por Cristina Kirchner en compañía de Kicillof, no sólo implica la salida a la arena electoral del oficialismo. Significa además descorrer el velo sobre una estrategia de campaña que se fue consolidando con el correr de los días en reuniones reservas.

Habrá un tridente sobre el que machacará el Frente de Todos de cara al plebiscito de gestión de medio término. Uno de ellos será la obra pública, que motoriza Kicillof con fondos propios y nacionales. También, el plan de vacunación contra el Covid que para septiembre, cuando llegue el turno de concurrir a las urnas tendrá un buen avance. El tercer elemento será Mauricio Macri y la comparación con el final de su gestión.

El ex presidente acaba de derrapar feo al comparar la tragedia que produce el Covid con una gripe fuerte y el peronismo no esperó demasiado para saltarle a la yugular. Fue la aceituna del vermut que prepara el oficialismo.