El gobierno bonaerense modificó ayer el reparto del 5 al 10 por ciento de las utilidades brutas provenientes de las máquinas electrónicas de juegos de azar que recibe el Estado, con el objetivo de girar mayor cantidad de fondos a los municipios. La medida fue dispuesta en un decreto firmado por la gobernadora María Eugenia Vidal.

Según las modificaciones del total del 34% que percibe el Estado proveniente de los tragamonedas, un 7% será distribuido entre todos los municipios y otro 3% entre aquellos que cuentan con salas de juego en su jurisdicción.

“En virtud de las continuas demandas que deben afrontar los municipios que deriva en una mayor prestación de servicios, sin su correspondiente financiamiento, resulta oportuno apoyar con nuevos recursos genuinos a las comunas para hacer frente a los mismos”, consignó el decreto en sus fundamentos.

El 5% adicional que se le otorga a las comunas surge de reducir del 19 al 14% los fondos destinados al Fondo provincial de Juegos, mientras que se mantiene el 20% para el Fondo Provincial de Educación, un 25% para el Ministerio de Desarrollo Social, otro 20 para Seguridad y 11% aplicado a “Rentas generales”.