Con dos operativos contra el narcotráfico, en Pablo Podestá y San Isidro, se llegó a los 58 bunkers destruidos en distintos puntos del conurbano; desde que el gobierno de Cambiemos ha implementado una serie de medidas que la Justicia y la Policía Bonaerense acompañan.

Dos sujetos conocidos como “Cabezón” y “Mari” que vendían droga en el interior de la villa La Cava, de San Isidro, fueron detenidos luego de tres allanamientos realizados por efectivos de la Delegación de Investigaciones Ilícitas y Crimen Organizado de ese distrito del norte del Conurbano, tras una investigación que comenzó en enero pasado.

Durante los registros se incautaron 1,2 kilos de marihuana, 100 gramos de cocaína, dos balanzas, casi 10 mil pesos producto de la comercialización de estupefacientes, elementos de corte y fraccionamiento, además de teléfonos celulares.

En tanto, uno de los inmuebles allanados, que era utilizado como un búnker para la venta de droga, fue demolido por policías y personal de la Municipalidad de San Isidro.

En tanto que otro búnker que era utilizado para vender droga al menudeo, dentro de la villa Escalada de Pablo Podestá, fue demolido luego de que el sujeto que lo manejaba quedara a disposición de la justicia tras ser apresado por efectivos de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

En esta oportunidad trabajaron numerarios de la comisaría 11° de ese distrito, con quienes colaboraron integrantes del grupo GAD, la Dirección de Infantería y el Comando de Patrullas local.

Asimismo, del derribo del inmueble, ubicado sobre uno de los pasillos del asentamiento, participaron empleados del área de Defensa Civil del Municipio de Tres de Febrero.