Puerto Madryn: vivir en una aldea marina

¿Qué puede embellecer aún más al mar? Aunque a muchos nos baste con oír la rompiente de las olas para comenzar un verdadero descanso, hay propuestas que pueden enriquecer esta placentera escena. La compleja maravilla del mar muestra su otra cara en Puerto Madryn, en Chubut, donde además de apreciar la inmensidad del océano, podemos descubrir todos los secretos de la vida bajo el agua.

La ciudad ofrece todas las comodidades de un ideal centro urbano turístico: la mejor hotelería, restaurantes con exquisita cocina patagónica, cine, casinos y shopping… Por su parte, la Península Valdés, a tan sólo 100 kilómetros de Madryn, es la encargada de ofrendarnos el espectáculo natural. En Puerto Pirámides –su único poblado, de apenas 600 habitantes– también hay buenas opciones de alojamiento para pasar algunas noches entre el mar y la estepa patagónica.

La temporada de ballenas comienza en Península cada julio y se extiende hasta diciembre. Todos los años, estas señoras de las aguas llegan a los golfos para reposar, reproducirse y parir. Pero no son las únicas que quieren mostrarse: orcas, pingüinos, elefantes y lobos marinos son sus vecinos oceánicos, y ofrecen mucho para descubrir.

Orillas y acantilados

El avistaje de ballenas desde la embarcación es la excursión infaltable en cualquier visita a Península. Hay seis empresas que la ofrecen, y todos los marineros aseguran que cada avistaje es irrepetible. Pero esta no es la única perspectiva desde la cual se las puede apreciar. Las playas de El Doradillo y Las Canteras ofrecen un fenómeno conmovedor: por tratarse de aguas con acantilados profundos, las ballenas se pasean a escasos metros de las orillas y podemos contemplarlas muy bien. Están tan cerca, que hasta se puede oír el sonido de su respiración. Los grandes acantilados permiten, además, observar a los animales en su hábitat natural sin perturbarlos: en Punta Delgada podemos espiar a una enorme colonia de elefantes marinos asentada sobre la arena, mientras que en Punta Loma, el paisaje es similar, pero está repleto de familias de lobos marinos.

Azul en el horizonte

Puerto Madryn es la opción perfecta para quienes son más exigentes con las comodidades. El Hotel Territorio es el único alojamiento boutique de la ciudad, con hermosas vistas al mar. Pero si querés que tu visita se impregne de aventura y naturaleza, lo mejor es pasar una noche en los departamentos sustentables de Oceáno Patagonia, en Puerto Pirámides. Mirar las ballenas desde el balcón de tu apart y escuchar su inconfundible sonido es una experiencia que vale la pena disfrutar antes de abandonar este auténtico paraíso.

Delicias patagónicas

Chubut tiene una arraigada tradición galesa. Gaimán es un pequeño pueblo ubicado a 15 km de Trelew, fundado por galeses que llegaron a la Argentina para mantener vivas sus tradiciones ante el dominio inglés. Así, donde antes sólo había estepa, estos colonos asentaron sus raíces, dejando la impronta de su arquitectura típica y un puñado de colegios en los que aún se enseña el idioma galés. Dentro de su abanico de tradiciones, también trajeron la costumbre de tomar el té. Para celebrar este hábito a la vieja usanza, hay tres casas en las que se suele pagar un precio fijo por persona y se puede degustar un manjar dulce. En Ty Gwyn, una de ellas, la mesa se sirve repleta de tortas variadas, algunas opciones saladas y un delicioso té en hebras.