Hoy por la mañana, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el intendente Gustavo Posse visitaron el puerto de San Isidro para anunciar que la gestión provincial decidió concretar el traspaso hacia la municipalidad, para que pueda disponer de ese espacio público de 7 hectáreas.

Así, se concreta un pedido que llevaba 4 años de espera, cuando Posse en 2013 comenzó a solicitar hacerse cargo del puerto local; en función de que la provincia lo había abandonado.

En 2015, la gestión Scioli dispuso el traspaso pero no se hizo el tiempo de concretarlo. Por ello, hoy Vidal anunció la transferencia de la explotación y administración de la zona ribereña.

Así, el municipio llevará adelante el desarrollo y la concreción de un parque público del puerto para que los vecinos puedan recorrer siete hectáreas de explanada y de espacios verdes, que incluyen el canal de acceso y el río Sarandí.

Vidal y Posse en el puerto de San Isidro

Para hacer efectiva la transferencia, se estableció por decreto la conformación de un Comité de Relevamiento, compuesto por seis integrantes (tres por la Provincia y tres por la Municipalidad), que tiene un máximo de 120 días a efectos de perfeccionar la transferencia definitiva de la administración, porque las tierras seguirán siendo provinciales.

Además, Vidal destacó el trabajo en equipo con la comuna y agradeció a las organizaciones vinculadas a los deportes náuticos, clubes y vecinos que acompañaron el reclamo del municipio para poner en valor el puerto local.

La gobernadora remarcó que el proyecto tiene como objetivo que la ciudad no esté de espaldas al río “sino que lo integre y podamos disfrutarlo”.

“Como dice el presidente, el espacio público es el más democrático de todos los espacios, porque es donde nos encontramos todos; no importa de dónde venimos, es un espacio común”, señaló Vidal y recordó que “la provincia tenía jurisdicción desde hace décadas sobre este puerto sin haberlo mirado ni desarrollado o generado un espacio de encuentro”.

Desde el municipio celebraron la medida, dado que quería el traspaso del puerto para “revitalizar” el espacio y cumplir un reiterado pedido de los vecinos; ya que se encuentra en un estado de abandono pese a que el puerto funciona de modo activo, al igual que los clubes náuticos de la zona.