Es legisladora, fue funcionaria municipal de Juventud y dado a su extensa militancia, es la presidente Jóvenes PRO en la provincia de Buenos Aires. De Munro, Vicente López, Verónica Barbieri es una joven que se destaca por su compromiso y sensibilidad hacia los problemas que la política debe resolver.

En el marco del Día de la Mujer, hemos mantenido la siguiente charla

Mujer y joven, pero con 10 años de trayectoria, ¿cómo fue recorrer ese camino, con éxito, en una actividad donde la mujer y su participación es compleja?

– Creo que participar en política es complejo para todos, lamentablemente es un rubro que está muy desprestigiado por los que hicieron las cosas mal. Por eso es bueno ponerle nombre a los logros, como dice María Eugenia, para darte cuenta de que le estás cambiando la vida a alguien.
No es lo mismo pensar que generamos oportunidades para muchos jóvenes de Vicente López a través de los Centro Barriales de Juventud, que ver como a Nadia, la acompañamos desde los 16 años para que termine el secundario, se forme y se proponga objetivos para llegar, como lo hace actualmente, a estudiar una carrera universitaria.
Con respecto al rol de la mujer, no me gusta mucho la idea de que por ser mujer se ocupe un lugar, creo que más allá de las leyes y medidas que fomentan la participación, en los últimos años las mujeres se ganaron el lugar por su trabajo y esfuerzo. En un espacio u otro, demostraron que pueden liderar equipos, hacer política y, sobre todo, tener la capacidad y sensibilidad para acompañar a los vecinos generando cambios positivos desde el lugar que les toque ocupar.

– Casi cotidianamente ves a la gobernadora Vidal, ¿qué te llama la atención de ella?

– Una de las cosas que me llamó la atención cuando tuve la oportunidad de conocerla personalmente, es la humildad y la dedicación que tiene para su tarea diaria. No para un segundo, es una mujer que está atenta a todo, le preguntás cualquier cosa y está al tanto, y tiene carácter. Cuando cree que algo se tiene que hacer, lo hace, no hay excusas.
A modo de anécdota, me acuerdo de una reunión que tuvimos con ella, se le había roto un zapato y nos atendió descalza para no suspender la reunión, priorizó respetar la agenda, aunque nos tuviera que atender en patas, por supuesto que se disculpó y nos explicó lo que le había pasado.

– Hay iniciativas cómo Ni una menos, valiosas de por sí, pero que no alcanzan a erradicar la violencia de género y sobre todo en el ámbito doméstico, ¿por dónde crees que puede empezar una acción que incida más, desde el Estado, la ley, la educación o todo junto y más?

– Me parece que las acciones que se vienen llevando a cabo tienen mucha incidencia y generan conciencia, ponen el tema sobre la mesa y abren el debate para buscar soluciones.
Además, desde su rol, cada uno hace su aporte, nosotros presentamos un proyecto de ley para que sea obligatorio realizar charlas y talleres en escuelas secundarias con temáticas referidas a problemáticas actuales de los jóvenes, entre ellas se encuentra la prevención de la violencia en la pareja.
Eso suma mucho, ir al aula, generar un vínculo con los jóvenes y crear conciencia sobre qué cosas no son normales en una pareja, que no es sólo un slogan, si duele no es amor.

– ¿Qué mensaje le transmitís a los jóvenes de tu generación para que no pierdan el compromiso hacia el resto de la sociedad y estudien, trabajen o se desenvuelvan en un entorno positivo?

– Cuando tenemos reuniones con jóvenes o cuando recorremos barrios, siempre hago hincapié en el esfuerzo. Podés tener más o menos dificultades, pero tenés que esforzarte por buscar oportunidades, estudiar, capacitarte, emprender un proyecto de vida.
No es fácil, pero, si algo te gusta y te esforzás, lo podés lograr. Ahí es donde tiene que estar el Estado, generando herramientas para los jóvenes; y ellos, aprovechándolas. Yo no nací en una familia de empresarios, ni de políticos, mis viejos cuando empecé a participar en política ni siquiera estaban muy contentos, pero trabajé y me esforcé por hacer lo que me gusta, generar cambios en la vida de la gente, lograr que estemos mejor.
Y hoy tengo la responsabilidad de ocupar este lugar, pero no fue de un día para el otro. Eso es lo que intento trasmitir. En el caso de los jóvenes que participan en política, siempre insisto en que no se pierda el objetivo, hacemos política para cambiarle la vida a la gente, hay que dejar los egos de lado y entender que nosotros tenemos una vocación de servicio, desde el lugar que nos toque ocupar.
El objetivo es siempre el mismo, mejorarles la vida a los vecinos.

Verónica Barbieri en su visita al Centro de Día “La Torcacita”, donde acompañan a jubilados en situación de vulnerabilidad para brindarles contención

– Alguna vez declaraste que surgís políticamente sin ser peronista ni radical, sin embargo la Legislatura bonaerense tiene en su genética ambas corrientes, ¿cómo fue adaptarte a la labor parlamentaria y expresarte en las sesiones?

– Desde que empecé a participar en política lo hice en el PRO, nunca fui radical ni peronista. Obviamente son dos partidos con mucha historia y es lógico que tengan una gran presencia en la Legislatura, y que cada partido vaya dejando su huella.
Más allá de eso, el panorama actual hace que haya una apertura hacia los que no pertenecemos a los partidos más tradicionales, no fue difícil adaptarse, por suerte hay un clima de respeto y dentro de nuestro espacio mucha gente con experiencia que te va enseñando, te transmiten lo que saben y te van dando lugar para que participes y aprendas
De todas formas, además de la labor parlamentaria, me gusta estar mucho en la calle, recorriendo, escuchando a los vecinos de la provincia, saber qué piensan, qué necesitan. Esa es un parte muy importante que enriquece la tarea que se hace en la Legislatura.

– Por último, te pedimos una reflexión sobre la situación actual del género femenino en nuestra sociedad, en que sobresale la mujer en esta modernidad y que conquista te gustaría que gane?

– Como te dije, no me gusta mucho la idea de pensar el rol de la mujer por ser mujer, sino por la capacidad que tenemos, por nuestro potencial. Creo que actualmente la balanza está más equilibrada y las mujeres podemos sobresalir en muchos ámbitos, no por ser mujeres, sino por nuestra capacidad.
Pensar que hace 70 años las mujeres no podían votar y, más allá de lo partidario, que hayamos tenido una presidente mujer, o que hoy tengamos una gobernadora en la Provincia cuando se decía que una mujer no podía con esa tarea, demuestra que las mujeres sobresalimos y demostramos que podemos hacernos cargo de esos roles.
Sin lugar a duda avanzamos mucho, pero aún falta y confío en que vamos a ir avanzando cada día más como sociedad acompañada por iniciativas del Estado que está muy comprometido.