“Es oficial: los pingüinos son la misión de mi vida”, dijo con una sonrisa Pablo García Borboroglú.

Esa fue la primera frase que pronunció García Borboroglú, en su discurso de aceptación del que se conoce como el “Oscar verde” de la ciencia y la conservación.

En una ceremonia que se celebró en Londres la semana pasada, el ambientalista argentino recibió el premio Whitley Gold Award de manos de la princesa Ana de Inglaterra.

“Para mí, los pingüinos representan la magnificencia de la vida silvestre pero al mismo tiempo son fragilidad”, indicó Borboroglú.

“Los admiro porque son leales, valientes y determinados. También pueden ser fuertes, pero necesitan nuestra ayuda para enfrentar las principales amenazas causadas por los humanos”, afirmó.

La organización conservacionista Whitley Fund for Natura (Fondo para la Naturaleza Whitley) reconoció la trayectoria y las contribuciones hechas por el fundador y presidente de la Global Penguin Society, la primera coalición para la protección de esos animales en todo el mundo.

Pablo García Borboroglú y la princesa Ana de Inglaterra en la ceremonia de entrega de los premios

30 años, 3 millones de hectáreas

Durante casi 30 años, Borboroglú ha trabajado por la conservación de los pingüinos.

“Su trabajo ha contribuido a proteger más de tres millones de hectáreas marinas y costeras que ellos utilizan y ha generado investigaciones útiles para la conservación y manejo de ambientes y especies en 4 continentes”, indica el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet).

“Promovió, obtuvo financiamiento y coordinó el trabajo que llevó a la creación de la Reserva de Biosfera de Unesco más grande de Argentina”, señala la institución argentina.

A través de la Global Penguin Society, el investigador argentino ha combinado “ciencia, gerencia y educación” para conservar a los pingüinos en todo el hemisferio sur y “los usa como bandera” para una misión conservacionista mucha más amplia: la de la vida marina, indica Whitley Fund for Natura.

“¿A alguien realmente le importa?”

De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UCIN), más de la mitad de la población de pingüinos del mundo está en peligro de extinción.

Pero el trabajo de líderes como Borboroglú está marcando una diferencia.

“Los pingüinos son indicadores perfectos de la salud de los océanos”, señaló el científico en su discurso.

Whitley Fund for Natura reconoce que el ambientalista ha unido más de 125 organizaciones y beneficiado a 1.2 millón de pingüinos en cuatro continentes.

“Hoy es un día muy especial para los pingüinos porque es el Día Mundial de los Pingüinos. Por eso, ¡Feliz Día de los Pingüinos para todos!”, dijo el galardonado en su discurso.

“Los pingüinos han sido mis jefes por casi tres décadas y durante ese periodo hemos trabajado circunstancias muy desafiantes y algunas veces cuando trabajamos en conservación nos preguntamos: ‘¿A alguien realmente le importa el trabajo que nosotros estamos haciendo? ¿Es realmente importante?”, dijo el investigador del CONICET y del Centro Nacional Patagónico.

“Pero el combustible para el fuego en nuestros corazones es el apoyo que recibimos de organizaciones conservacionistas como Whitley Fund for Natura”.

“Los pingüinos son indicadores perfectos de la salud de los océanos”, señaló el científico en su discurso

1 entre más de 100

Whitley Fund for Natura sólo entrega esa distinción a uno de los ganadores de las ediciones pasadas del premio Whitley Award.

Desde hace 25 años, la organización británica ha otorgado cerca de US$20 millones “para apoyar el trabajo de más 190 héroes ambientalistas, lo cual ha beneficiado la naturaleza y las comunidades en más de 80 países en el mundo en vías de desarrollo”, indica la página web del premio.

La organización de caridad fue fundada por el filántropo, autor y ambientalista británico Edward Whitley.

Para el famoso naturalista y presentador de la BBC David Attemborough, Whitley Fund for Natura “es única”.

“No pone a su propia gente en el terreno sino que busca líderes locales que ya están teniendo éxito. Coloca dinero donde realmente cuenta, donde cada moneda cuenta”, señaló el conservacionista británico.