Que un ex estafador advierta que otros están estafando…. puede sonar más divertido que serio. Pero hay que ver quién lo dice: Jordan Belfort, inmortalizado en la película El Lobo de Wall Street (interpretado por Leonardo DiCaprio).

Actualmente Belfort, utiliza ahora su detallado conocimiento de cómo funcionan los mercados para analizar el mundo de las finanzas y hacer recomendaciones. Además de ser conferencista motivacional y ex corredor de bolsa que pasó 22 meses en la cárcel por fraudes financieros.

Jordan Belftort, el lobo de Wall Street opinó sobre las ICO

En una entrevista con el Financial Times, Belfort advirtió sobre el peligro de las divisas virtuales o criptomonedas como el Bitcoin o el Ethereum.

“Una gigantesca estafa está por explotar en la cara de muchísimas personas”, aseguró, y agregó que “es, por mucho, peor que cualquier otra que yo haya hecho”.

El riesgo de una “ICO”

Belfort dijo que el mayor riesgo está en las ofertas públicas iniciales de criptomonedas (ICO, por sus siglas en inglés), un mecanismo utilizado por empresas emergentes para recaudar dinero mediante la venta de fichas digitales a cambio de criptomonedas.

Estas “ICO” también son vistas como una forma de juntar fondos parecida al crowfunding: un emprendedor anuncia su idea, crea una criptomoneda y la vende para conseguir el dinero con el que hará realidad su negocio.

La ventaja para las startups es que, a diferencia de las tradicionales rondas de financiación, quien le compra sus monedas no recibe a cambio acciones de la futura empresa.

Los “fondos ciegos”

El excorredor de bolsa comparó estas ofertas con la moda de los “fondos ciegos” (blind pools, en inglés) en los años 70 y 80, cuando las compañías recaudaban dinero de los inversores sin especificar cómo se gastaría.

Muchos fondos de este tipo se disolvían sin hacer una sola inversión y los recaudadores desaparecían con grandes sumas.

Pero muchos de los que defienden esta forma de recaudación virtual dicen que es un modo legítimo de juntar dinero sin depender de los grandes bancos o los fondos de inversiones.

“Preparar una ICO tan sólo requiere unas semanas y puede dirigirse directamente a inversionistas y a clientes, sin pasar por los fondos de riesgo”, le dijo a la BBC Michael Marcovici, director del fondo Digital Developers Fund (DDF).

Una “nueva burbuja”

Rory Cellan-Jones, corresponsal de Tecnología de la BBC, dice que “estamos en el medio de una nueva burbuja” de alto riesgo.

“Pareciera que el uso de la etiqueta Bitcoin o criptomoneda en cualquier proyecto, es el equivalente actual a agregarle el “punto.com” a cualquier negocio antiguo a finales de los 90. Los inversionistas que están interesados en participar, deberían recordar qué le pasó a muchos de esos negocios unos años después”.

Algunos de sus argumentos se refieren a dos esquemas que actualmente están operando en los mercados virtuales: uno en el que tu dinero real se convierte en la moneda virtual Ethereum y a cambio recibes Wild coins (en inglés) o “monedas salvajes”.

El otro esquema es aquel que le permite a los dueños de Bitcoins invertir en propiedades, como está ocurriendo en Dubai.

Cellan-Jones habla de una “cripto locura” que podría afectar a muchos consumidores.

Gobiernos y entidades reguladoras han lanzado advertencias

Expertos y gobiernos han expresado su preocupación por los pequeños inversionistas que arriesgan su dinero en estas operaciones a cambio de presuntos retornos de gran magnitud.El Banco Central de China, prohibió el mes pasado este tipo de transacciones, argumentando que son ilegales y que “perturban seriamente el equilibrio económico y financiero”.

En el Reino Unido, la entidad reguladora (Financial Conduct Authority) advirtió a la gente sobre los peligros de invertir en estas fichas.

Lo mismo hizo la Comisión de Bolsa y Valores en Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) sobre las “falsas ICO” y otras entidades reguladoras en Singapur, Hong Kong y Canadá.

Con todo, hay startups que siguen financiándose con “ICO” e inversionistas dispuestos a correr riesgos a la espera de grandes retornos en un terreno que aún no ha sido regulado por las entidades financieras.