La Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires envío a todos los municipios bonaerenses un modelo de ordenanza “para la prohibición de la fabricación, comercialización, almacenamiento, transporte y uso de artículos de pirotecnia”, con el fin de que los distritos se adhieran a la decisión de evitar el uso de fuegos artificiales.

“Es necesario atacar la problemática de los efectos adversos de los fuegos de artificios desde un abordaje local, con el fin de garantizar la integridad física de las personas, la seguridad de sus bienes, del medio ambiente y de los animales domésticos”, dice la nota difundida por el Defensor del Pueblo, Guido Lorenzino.

Actualmente, apenas el 10 por ciento de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires cuenta con una norma que prohíbe la pirotecnia, para el bienestar de personas y animales.