No se debaten ideas, no se muestran plataformas de gobierno y la ideología se maquilla. Incluso la mentira o la distorsión de la realidad.

El marketing político hoy dicta que a la hora de promocionarse en la carrera electoral, todo vale. Y más si se aleja de lo tradicional y se vuelve más ‘causal’ y menos político.

Incluso utilizar la fe, la espiritualidad; como le ocurrió al padre Pepe Di Paola días atrás con la visita de Florencio Randazzo y el intendente Gabriel Katopodis.

Por ello el sacerdote de la villa La Carcova difundió la siguiente carta:

Queridos hermanos,  les mando un saludo y quiero aclarar la confusa situación que se dio en la capilla del Milagro ante la visita de Florencio Randazzo.

En nuestra parroquia hemos recibido durante estos años a todos los candidatos de distintos partidos políticos cuando ellos lo piden, incluyendo esta visita.

Es una buena oportunidad para que los que buscan un cargo público puedan entender mejor lo que acontece en las Villas,  conocer los problemas reales y también las virtudes que el barrio tiene.

Esto lo podemos hacer gracias al poder vivir en las villas y compartir como un vecino más.

Nosotros nunca apoyamos a ningún candidato y creemos que cada uno debe elegir a la persona que crea más  conveniente,  en ese respeto al pensamiento hemos crecido en nuestra comunidad y lo seguiremos haciendo.

Saludos En Cristo Padre Pepe

Evidentemente, el padre Pepe; aquel sacerdote que enfrentó a los narcos de las villas porteñas. Que por su seguridad fue trasladado al interior del país y que regresó a La Carcova; una de las villas más grandes y complejas de San Martín para realizar su obra pastoral y social contra la pobreza, la violencia y las adicciones está por encima de las maniobras del marketing político.