Legisladores por un día. O, mejor dicho, por una sesión. Ese extraño fenómeno comenzó a registrarse en los últimos meses en la Cámara de Diputados bonaerense y generó fuerte polémica y denuncias.

El mecanismo involucra a candidatos suplentes en las listas de legisladores, que son convocados para asumir por cortos períodos de tiempo, en muchos casos por apenas una semana. Juran, participan de una sesión, votan proyectos y luego dejan la banca para que vuelva a ocuparla su titular.

El sistema, que viola el espíritu del reglamento interno de la Cámara, viene siendo utilizado por Cambiemos en las últimas sesiones. Pero también Unidad Ciudadana hizo uso del mecanismo a fines de 2017.

Eso, a partir de un cambio de criterio interno en la Cámara, que permite que se aprueben licencias en carácter de extraordinarias (que son las que habilitan a que asuma un suplente), cuando en realidad se trata de licencias ordinarias o comunes.

De esa forma, y a partir de una controvertida interpretación del reglamento interno, las bancadas no pierden integrantes para las votaciones.

Desde la secretaría Legislativa de la Cámara baja destacaron que la práctica no supone una irregularidad, sino que se basa en “una interpretación del reglamento que prioriza la asistencia a las sesiones”.

Los casos

El caso más cercano se produjo en la última sesión del cuerpo, en la que se aprobaron, entre otros, los proyectos para reformar la Ley de Jury, que acelera los plazos para la remoción de jueces y fiscales.

Al principio de la sesión, el presidente de la Cámara Manuel Mosca puso en consideración el pedido de licencia de la diputada radical en Cambiemos Vanesa Zuccari y tomó juramento para que asuma su suplente, Magdalena Ricchini.

Zuccari solicitó licencia por cinco días, entre el 24 de abril y el 30 de abril inclusive, para participar de la Cumbre Mundial de Seguridad Alimentaria en Ecuador.

Lo que a todas luces era una licencia ordinaria, que no amerita la asunción de un suplente para reemplazar al legislador que deja su banca, fue considerado y aprobado como licencia extraordinaria. Zuccari fue reemplazada, sólo por esa sesión, por la suplente en su lista, María Richini, quien, se supone, ahora dejará el escaño para que vuelva a ocuparlo la titular.

De esa forma, el bloque de Cambiemos no perdió integrantes para algunas de las votaciones claves de esa jornada.

El de Zuccari no fue el único caso. También en la última sesión se aprobó la licencia “extraordinaria”, pero por apenas una semana, del oficialista Santiago Passaglia, por lo que asumió Luis Cabrera, suplente en la lista de Cambiemos por la Segunda sección.

Antes, el diputado moyanista en Cambiemos Jorge Mancini también había apelado al mecanismo para ausentarse a la sesión del 22 de marzo, en medio de una fuerte tensión entre su jefe político, Hugo Moyano, y el gobierno. Mancini se tomó licencia por cinco días “por motivos personales” y fue reemplazada en apenas una sesión por María Rosa Batalla, la suplente en la lista de la Primera sección.

Pero no sólo fue utilizado por Cambiemos. En rigor, el primero en hacer uso de este mecanismo fue Unidad Ciudadana, en la última sesión del año, para la que se aprobó la licencia extraordinaria por cinco días por “motivos personales” para la camporista Lucía Portos, que fue reemplazada en una sola sesión por Andrés La Blunda.

El mecanismo fue blanco de una denuncia pública por parte de un ex Secretario Legislativo del cuerpo vinculado al Partido Justicialista Eduardo Isasi.

“El reglamento de la Cámara es claro. El reemplazo de un legislador sólo puede darse en situaciones extraordinarias y éstas se dan cuando hay razones también extraordinarias que hacen que no pueda concurrir a cumplir con sus funciones por un período prolongado”, dijo el ex funcionario del cuerpo, quien sólo citó en su denuncia los casos de Cambiemos y omitió el de Unidad Ciudadana.

“El artículo 4 del reglamento interno de la Cámara dice que los diputados tiene la obligación de asistir a todas las sesiones. Y que para faltar a más de una sesión deben pedir licencias, que son ordinarias hasta por treinta días y extraordinarias hasta por seis meses, lo que habilita que asuma el suplente”.

“Las licencias solicitadas por los diputados, por razones personales y por un escaso período y para faltar a una sesión, no admitía el reemplazo de los mismos por sus suplentes. Al llevar estos reemplazos adelante, han violado groseramente el reglamento interno y normas constitucionales”, disparó Isasi.

Ayer, la denuncia tuvo respuesta oficial por parte de la Secretaria Legislativa de la Cámara, Cristina Tabolaro.

“En diciembre, una diputada de Unidad Ciudadana pidió licencia extraordinaria. Se aprobó por unanimidad y se tomó juramento al diputado siguiente de la lista. A partir de allí, en distintas sesiones, diputados del bloque de Cambiemos adoptaron idéntica modalidad, que nunca fue observada”.

“Es una práctica parlamentaria establecida y acordada. Se prioriza la asistencia a las sesiones y el reglamento se interpreta en ese sentido”, agregó Tabolaro.