Andrés Harfuch, vicepresidente de la AAJJ y defensor general del Departamento Judicial de San Martín, explicó a Télam que “hay un incremento sostenido de la cantidad de juicios que hay y este año vamos a terminar en casi 250, lo cual es muchísimo”.

El especialista destacó que “en estos tres años no ha habido ningún escándalo en los procesos, lo cual muestra un asentamiento de la práctica, que es paulatino porque hay mucha gente que no conoce que este es un derecho del acusado”, que puede elegir ser juzgado por ciudadanos comunes cuando está imputado de un delito con una pena mayor a 15 años de prisión.

De acuerdo al análisis de la AAJJ, el 69 por ciento de los juicios realizados desde 2015 terminó en condena y el 31 en absolución, tendencia que se mantuvo desde el inicio de los debates de este tipo y que fue en aumento cada año.

“Las cifras muestran que el jurado de Buenos Aires se está comportando casi como un jurado de los Estados Unidos, ya que el índice entre condenas y absoluciones es muy parecido al de varios estados norteamericanos, donde se ubican en 70/30 o 69/31 aproximadamente”, explicó Harfuch. Y agregó que el esfuerzo en capacitación para los abogados y jueces está rindiendo sus frutos y que los veredictos de los jurados por lo general son “socialmente muy aceptados”.