“¿Querés ir a la pileta? ¡Callate, callate!”, “¿podés sacar el cuaderno en vez de ponerte a boludear?”,“Facu, ¡sos el último en ponerte a comer todos los putos días! ¿Querés mirarme la cajeta?, te la muestro, mirame la cajeta”.

Son sólo algunas de la frases que en 2013 quedaron registradas en una grabación de audio que descubrió los maltratos físicos, verbales y psicológicos que sufrían niños de 1 a 5 años dentro del jardín de infantes Tribilín de San Isidro.

Las imputadas son las maestras jardineras Yanina Gogonza, Noelia Soledad Gallardo y Vanina Gisela Diap, la subdirectora Mariana Buchniv y la dueña del establecimiento, Noemí Elizabeth Núñez, que hoy comenzaron a ser juzgadas por delitos que se castigan con hasta 10 años de prisión. Todas ellas enfrentan una acusación por “abandono de persona agravado, amenazas agravadas y lesiones”.

Llantos desconsolados de los nenes, gritos, insultos, groserías y hasta la amenaza de sumergir a los chicos en una pileta de lona, son algunas de las situaciones aberrantes que sucedían en el ya desaparecido “Tribilín”, el bautizado “Jardín del Horror”, que estaba ubicado en la calle O’Higgins 591 de San isidro.

Las amenazas y maltratos a los nenes están grabadas en más cuatro horas y media dado que un padre dejó escondido un iPod encendido y grabando en la mochila de su hija.

“¡Ponete a guardar enfermo mental!”, “¿por qué vomitaste, pendeja de mierda?”, “abrí la boca, cuando se te pase seguís comiendo, ¡la concha de tu hermana!”, “se hace el pelotudo, ¡ponete a comer!” y “vos sacás pañales y cobrás Maitena y no es chiste”, son otras de las aberrantes frases.

La demora de cinco años y diez meses para comenzar el juicio, se debe a los múltiples planteos dilatorios que plantearon las defensas. La acusación estará en manos de los fiscales Carolina Asprella, del Área Correccional de la Fiscalía de San Isidro, y Gonzalo Acosta, de la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Trata de Personas y Delitos Conexos del distrito y el proceso será en el Tribunal Oral 4 compuesto por los jueces Hernán San Martín, Federico Ecke y María Coelho y está previsto que haya audiencias por al menos dos semanas.