En la madrugada del 25 de enero de 1997 José Luis Cabezas fue secuestrado, torturado y asesinado. Tenía 35 años y era fotógrafo de la revista Noticias.
Su muerte fue la consecuencia de haberle tomado una foto, que lo sacaría del anonimato, al empresario Alfredo Yabrán.

Yabrán, de muy buenas relaciones con el presidente Menem; en ese momento había sido señalado por entonces ministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo, como el referente de «una mafia enquistada en el poder».
El 25 de enero de 1997, Oscar Andreani, poderoso empresario telepostal, cumplía años. El festejo era uno de los eventos de la temporada en Pinamar, con 200 invitados. Y allí fueron Cabezas y su compañero, Gabriel Michi, el mismo que un año antes había obtenido los datos necesarios para encontrar a Yabrán en una caminata por la playa con su esposa, María Cristina Pérez.
José Luis se quedó casi hasta el final. Cuando Cabezas llegaba a la casa donde lo esperaban su esposa, Cristina Robledo, y su pequeña hija, cuatro tipos lo sorprendieron, le pegaron y lo metieron en el asiento trasero de su auto, lo llevaron a un descampado y lo ejecutaron.
Lo colocaron en el asiento del acompañante de su auto, rociaron el automóvil con combustible y prendieron fuego todo, realizando así uno de los crímenes más conmocionantes del fin de siglo en Argentina.
Los siguientes son los hombres que fueron encontrados culpables por la justicia en el crimen de José Luis Cabezas, tras dos juicios orales:
Gustavo Prellezo: policía de Pinamar. Condenado a prisión perpetua como «autor material» del homicidio en el primer juicio que terminó en febrero de 2000. Contrató a «La Banda de los Horneros» para secuestrar a Cabezas.
Aníbal Luna: policía de Pinamar. Condenado a perpetua en el mismo debate.
Sergio Camaratta: policía de Pinamar. Condenado a perpetua junto a Prellezo y Luna.
Alberto «La Liebre» Gómez: comisario de Pinamar. Condenado a perpetua en un segundo juicio realizado en 2002 por haber liberado la zona al momento del crimen.
Entre 2007 y 2010, todos los ex policías recuperaron la libertad, excepto por Prellezo, que lo hizo en 2017; mientras que Camaratta murió en 2015 por una enfermedad.
Alfredo Yabrán: El empresario considerado el autor intelectual «mediato» del crimen pero que no llegó a ser juzgado porque se suicidó en 1998.
Gregorio Ríos: ex sargento del Ejército y jefe de la custodia de Yabrán considerado el autor «inmediato». Fue condenado a perpetua en el primer juicio y recibió la libertad condicional en 2008.
Sergio González, José Luis Auge, Horacio Braga y Héctor Retana: Integrantes de la «Banda de Los Horneros» (eran oriundos de la localidad platense de Los Hornos). Condenados a perpetua en el primer juicio aunque a partir de 2003 se les redujo las penas por la ley del «2×1» y recibieron morigeraciones de la prisión, a excepción de Retana, quien murió en 2001 de SIDA en la cárcel.




